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Y Sanaré tu tierra: Tu vida, tu hogar y tu descendencia

2º Crónicas 7:14, Génesis 1:28, Josué 1:7-9, Deuteronomio 30:19.

Es impresionante ver como personas, familias que creen en el Señor siguen batallando año tras año con toda clase de enfermedades, accidentes, alcoholismo, divorcios, pobreza, catástrofes en sus vidas, sus hogares y sus familias, y por más que se esfuerzan en oración, ayuno, ritos, obediencia a hombres, nada cambia ni mejora en sus vidas, el enemigo ha levantado un ataque frontal contra las familias de la tierra y los descendientes.

Si anhelamos bendición debemos romper la maldición. Vamos a tomar dos palabras que son los argumentos espirituales que tenemos para derribar toda la maldición de nuestra tierra:

  1. El Señor ha prometido bendecirnos y restaurar vidas, hogares y descendencias. Malaquías 4:6, Joel 2:18-26.
  2. Para que venga la bendición es necesario romper la maldición, y esta se rompe en la cruz del calvario Gálatas 3:13, nosotros hemos sido justificados por la fe en Cristo, porque El nos justifica y El es la fe.

Con estas dos premisas espirituales comenzamos a buscar las causas, la puerta que abrimos o que aún está abierta para que la maldición tome base y se argumente en nuestras vidas: Proverbios 26:2.

Génesis 3: Dios coloca el hombre en el Edén y lo bendice y le entrega por herencia la tierra y coloca un mandato sobre ellos.

  1. El pecado trae maldición de parte de Dios: Génesis 3:17: “Maldita será la tierra por tu causa…”. La tierra que Dios te ha dado, la tierra que pisamos tiene mucho que ver que nosotros seamos malditos o benditos, si la tierra ha sido contaminada por la maldición o el pecado o la iniquidad, la tierra cierra su boca para no dar a provisión, la abundancia y la sobre abundancia.
  2. Existe una relación y una comunicación estrecha entre Dios y la Tierra : Génesis 4:10.
  3. Dios y la Tierra se ponen de acuerdo, Dios le ordena a la tierra que produzca… Génesis 3:18: “espinos y cardos y/o verde pasto).
  4. Si tu contaminas tu tierra entonces la tierra te maldice: Génesis 4:11.  La tierra se coloca en contra nuestra, se convierte en nuestro enemigo y por esta razón andamos sin tierra, errantes, Dios te llamó a gobernar un territorio, pero ese territorio está contaminado y no podrás establecer el Reino de los Cielos en tu tierra porque tu tierra se convirtió en tu enemigo.
  • Levítico 18:26-30: Toda nuestra tierra fue contaminada por las abominaciones y esto ha causado que nuestra tierra quede asolada, el pecado nos ha robado la paz, la sanidad, la prosperidad, las bendiciones; Dios proveyó la cruz, no como un amuleto o un ritual, sino un instrumento para romper toda la maldición y estar en paz con el cielo y con la tierra: Causas y Raíz.

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