Ezequiel 36:26. Nuestro corazón es el lugar donde Dios quiere obrar el mayor de sus milagros, es momento de que lo abras, y que Él pueda hacer esa transformación en tu vida, tu hogar y tu familia – «Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.» (Ezequiel 36:26)
Mateo 12:33-35. “…porque por el fruto se conoce el árbol… Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.”
Mateo 7:16-18 dice: “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.”
El Señor usa esta figura aquí para decirnos que lo que un hombre muestra en su vida es el resultado directa del tesoro que tiene en el corazón, Proverbios 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Y es lo que menos cuidamos.
Lo que hay en el corazón es la resultante de todo lo que han sembrado y sembraste en el desde el momento de la concepción. Escucha las charlas en el nuestro podcast o en iTunes