Efesios 6:10, 2ª Corintios 10:3-6, Isaias 59:17, Isaias 11:5, 2ª Crónicas 29:15-19, Juan 2:15-16. La vida es un campo de batalla y estamos rodeados de oponentes, bien sea que parezcan enemigos o aliados. Independientemente de toda la religiosidad que tengas encima, recuerda que el enemigo que ya está identificado trabaja día y noche incansablemente, por lo tanto es importante que aprendamos a proteger nuestra vida, hogar y familia. Antes de ser creyentes en Jesucristo teníamos nuestros propios ideales, teorías, argumentos, pensamientos, creencias y principios. Muchos nos aferrábamos a lo poquito que teníamos o habíamos aprendido. Al descubrir la verdad en Jesús comprendimos muchos de los errores en los que estábamos posicionados, nos dimos cuenta de que nuestros pensamientos no concordaban con los de Dios, y que a causa de tantas mentiras que teníamos metidas en nuestras cabezas nuestras vidas eran un rotundo fracaso. Aunque seamos creyentes, no crean ustedes que el proceso de cambio se terminó cuando recibimos a Cristo en nuestros corazones como nuestro salvador. Aún tenemos que enfrentar batallas, todavía tenemos que lidiar con nuestros propios pensamientos, con argumentos que se levantan y con ideas contrarias a la mente del Señor. Muy especialmente tendremos que superar y vencer ideales religiosos, mentiras espirituales, paradigmas equivocados y creencias erróneas. Miren hasta que punto podemos estar engañados, que podemos creer que tenemos luz y que estamos viendo, pero sin embargo esa luz que tenemos sean tinieblas. Escucha las charlas en el nuestro podcast o en iTunes