Portada » Charlas ETP » Desarraiga a mamón de tu vida, tu hogar y tu descendencia

Desarraiga a mamón de tu vida, tu hogar y tu descendencia

Mateo 6:24, Malaquías 1:6, Deuteronomio 8:17-18, Salmo 1:1-3. Mateo 6:19-23.

En griego, es el verbo “timao”, considerarlo preciado, con gran valor. La honra expresada con palabras y sin hechos, no es honra. La honra es una elección voluntaria que nace del corazón. Si es impuesta tampoco es honra (Isaías 29.13). Mateo 6:24. ¿Quién es mamón?. Viene de una palabra aramea, que significa esencialmente riquezas. dios del dinero, aquello en lo cual confiamos, un dios del corazón.

Desde el sentido bíblico-espiritual, mamón es el espíritu que influye negativamente en las actitudes, en los pensamientos, en las intenciones, en los criterios en cuanto al uso del dinero. Es el espíritu que se opone para que no sometas tus finanzas a Dios, este principado gobierna tres espíritus inmundos llamados Momo, Baco y Arlequín.

  • Momo es, un espíritu inmundo, lo cual es una escena burlesca del verdadero Dios que reina desde su trono lleno de gloria y majestad. A saber, el padre de la burla, la irreverencia y el engaño, la inmundicia sexual.
  • Baco: Espíritu inmundo del alcohol y el vino.
  • Arlequín: Espíritu inmundo de la adivinación y el sortilegio.

La pobreza es una maldición. Lea lo que dice la Palabra en Deuteronomio 28:29 “y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.”, tenemos que saber que por vivir lejos de Dios, nuestros hogares y familias, viven bajo esa maldición que únicamente Dios puede cortar cuando alguien se vuelve a él con arrepentimiento y un deseo de tener un nuevo comienzo en la vida. Allí comienza lo que conocemos la nueva vida en Cristo, un nuevo estilo de vida espiritual.

Riqueza: involucra dinero, propiedades, joyas, autos, negocios, acciones empresariales, seguro de retiro y vida, planes de tiempo compartido, muebles y obras de arte. Cualquier activo con valor comercial, es decir el balance de tu vida, ¿cuántos activos tienes el día de hoy? La riqueza es todo aquello que excede las necesidades básicas, donde algunos tienen mayor abundancia que otros.

Dios habla de la riqueza y de su uso. El uso que damos a la riqueza, manifiesta nuestra condición espiritual: Jesús dijo, «donde está tu tesoro, está tu corazón». En otras palabras, el dinero que gastas, determina quién eres, evidencia los valores y deseos de tu vida. Dale dinero a una persona con o sin valores y se manifestará lo que hay en él.

Hay personas que interpretan la fuente de su riqueza de dos maneras. Los que dicen: es por mi poder, esfuerzo e inteligencia; a quienes Dios responde, «no digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano han producido esta riqueza».

Espíritu de Ruina y escasez: (Mamón).

  • Por más que trabajas siempre obtienes pocos resultados (Hageo 1:6): “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.”
  • Siempre estás quebrado a causa de tus deudas (Proverbios 22:7): «El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta”.
  • Lo que ganas nunca te rinde (Eclesiastés 5:10-11): “El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?”.
  • El dinero te produce preocupación y dolor (Eclesiastés 5:12-14): “Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal; las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano.”
  • Te esfuerzas demasiado y nunca alcanzas el éxito (eres cola pero no cabeza Deuteronomio 28: 44): “El te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola.”
  • El afán constante de ganar más sin poder disfrutar de tu dinero (Eclesiastés 6:1-2): “Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso. ”
  • Gastas y gastas y no puedes parar, no hay un control en tus gastos (Isaías 55, 2): “¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.”

Escucha las charlas en En iTunes o en Spotify