Todos los ámbitos en que nos movemos parecen estar afectados por las divisiones. Lo vemos en el ámbito social como en el familiar; lo vemos en el ámbito político e incluso en la doctrina cristiana.
Si lo analizamos bien, nos daremos cuenta de que aún la misma iglesia cristiana está dividida: Dentro de la iglesia evangélica a su vez hay infinidad de divisiones a las que llamamos denominaciones; dentro de la infinidad de denominaciones a su vez hay diferentes líderes con ideas, visiones y perspectivas diferentes, y si miramos entre los creyentes también encontraremos diferencias y divisiones. ¡Realmente estamos muy divididos!.
Las Sagradas Escrituras nos advierten sobre el peligro de caer bajo la influencia de este espíritu. ¿Qué es el espíritu de división?: “Es una fuerza espiritual contraria a la unidad, a la armonía y al acuerdo”.
La mayor causa de orfandad y abandono en los hogares y familias es el espíritu de división.
En la Palabra de Dios encontramos algunos pasajes bíblicos que nos advierten contra el espíritu de división:
Mateo 12:25: “Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá”.
Marcos 3:25: “Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer”.
Lucas 11:17: “Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae”.
2 Corintios 12:20: “Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes”.
Isaías 59:2: “… pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios”.
En 1 Corintios 1:10 leemos algo determinante: “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.” Escucha las charlas en el nuestro podcast o en iTunes